Información general
Es común que la gente le diga TOC por sus siglas. El trastorno esta compuesto por obsesiones y compulsiones.
Las obsesiones son pensamientos o imágenes persistentes, repetitivos, indeseables, intrusivos y causan ansiedad. Las más frecuentes son aquellas relacionadas con la contaminación, orden y simetría, pensamientos violentos sobre pérdida del control o daño a sí mismo o a otros y pensamientos sobre temática sexual o religiosa.
Las compulsiones son comportamientos repetitivos que te puedes sentir obligado a realizar. Su objetivo es reducir la ansiedad relacionada con las obsesiones o evitar que algo malo suceda. Es importante mencionar que la compulsion no produce placer, mas bien, un alivio temporal de la ansiedad. Lo mas frecuente son compulsiones de lavado y limpieza, comprobacion, recuento, orden y seguir rutinas.
Lo mas importante es el grado en que estos síntomas afectan tu vida diaria, tus relaciones con los demás y tu forma de sentirte.
Hay gente que dice que tiene TOC porque le gusta organizar su closet por color de ropa o que tiene todas sus cosas en orden siempre, se sienten orgullosos cuando logran que algo se vea perfecto como ellos lo imaginaron.
Es muy bueno que sean felices pero eso no es TOC, las personas que lo tienen realmente sufren, se sienten avergonzado porque ellos mismos consideran «tontos» sus pensamientos y no tienen «la fuerza» para eliminarlos.
Evitar lugares, personas u objetos, erosionar su piel con lavados constantes, sentirte avergonzado constantemente o con miedo no es normal y requiere de apoyo y un tratamiento eficaz.
Algunos ejemplos
Alejandra de 19 años, desde hace un año empezó a tener mucho miedo de enterrarle un cuchillo a alguien de su familia. Piensa que es una idea muy tonta porque nunca ha lastimado a ninguna persona ni ha tenido la intención de realizarlo. Inicialmente sentía que podía controlarlo, cuando estaba en la cocina solo tenía que pensar en otras cosas para no preocuparse. Tiempo después empezó a retirar los cuchillos que estaban cerca de ella, al paso del tiempo evitaba entrar a la cocina. Lo último que le molestó fue que, ya no tenía que estar en la cocina, incluso en otros lugares sentía miedo de lastimar a su familia y de pronto veía imágenes de su familia herida y sangre. Sentía mucha ansiedad y se sentía muy triste por lo cual pidió ayuda a sus papás quienes la llevaron a consulta.
Armando de 36 años, desde la adolescencia tenía mucho miedo de contaminarse, se lavaba las manos constantemente, no abria las puertas, incluso podía quedarse esperando en el baño hasta que alguien mas abriera la puerta, no le daba la mano a ninguna persona, recuerda con vergüenza que, incluso en su graduación de la licenciatura no quiso darle la mano al director de su carrera. En distintas ocasiones lo llevaron a consultar pero siempre lo evitaba porque el no estaba loco, en una ocasión fue obligado por sus papás pero se negó a tomar el tratamiento porque él podía controlarlo. Actualmente está en una relación de pareja y su novia, quién lo intenta comprender y apoyar, también se siente mal al verlo sufrir y preocupado. Quiere mejorar pero sabe que hay tiene rutinas muy establecidas que serán difíciles de reorientar.