Depresión

Información general

Todos nos hemos sentido tristes en algún momento de nuestra vida, es normal, puede ser por algún acontecimiento difícil. Muchas personas piensan que estas situaciones difíciles deben ser muy graves para provocar tristeza, pero, esto no es así, cada quien interpreta y vive estas experiencias con su propia perspectiva y reaccionará a las mismas con los recursos que ha obtenido hasta ese momento.

Es normal sentirse triste, es normal llorar, es normal no querer salir con tus amigos o querer dormir todo un día.

Cada día hay mas conocimiento sobre la depresión, sin embargo, es frecuente escuchar personas que dicen «yo también he estado deprimido, pero fui al gimnasio y se me quitó, deberías de hacerlo tú» o «no tienes porqué estar deprimido, tienes familia, un techo, comida» también «deja de andar llorando, hay personas que están peor y no andan de llorones«.

En muchas ocasiones lo hacen para «apoyar» a la persona que sufre, si estos consejos funcionan, lo mas probable es que no tengas depresión.

Ahora, pasando a lo importante, ¿cuál es la diferencia entre la depresión y la tristeza?

Como ya había mencionado antes, la tristeza es normal, la duración puede ir de horas a unos pocos días, se acompaña de algunos otros síntomas pero no persiste en el tiempo. El nivel de disfunción también es algo a considerar, ya que en la depresión hay más disfunción laboral, escolar o familiar.

Algunos síntomas que se pueden presentar en la depresión.

  • Sentimientos de tristeza, ganas de llorar, vacío o desesperanza
  • Arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración
  • Pérdida de interés o placer por la mayoría de las actividades habituales
  • Aumento o disminución en el sueño
  • Cansancio y falta de energía
  • Aumento o disminución en el apetito
  • Lentitud para razonar, hablar y concentrarse
  • Sentimientos de inutilidad o culpa, fijación en fracasos del pasado o autorreproches
  • Pensamientos frecuentes o recurrentes sobre la muerte, pensamientos suicidas, intentos suicidas o suicidio

Los síntomas suelen ser tan intensos que provocan problemas notables en las relaciones con los demás o en las actividades cotidianas, como el trabajo, la escuela o las actividades sociales.

Es importante aclarar que la depresión se puede dar desde niños a adultos mayores, varía en cada etapa de la vida y no es necesario cumplir con todos los síntomas.

En la evaluación inicial se debe determinar si es depresión, gravedad, otros trastornos médicos o psiquiátricos asociados y establecer un tratamiento.

¿Cuándo acudir a evaluación?

Los pacientes que llegan a mi consultorio pueden ir referidos por algún psicólogo que identificó la depresión, por sugerencia de padres, hermanos, amigos, maestros o por su propia decisión debido a que están cansados de sentirse mal.

Algunos ejemplos

Karla de 16 años, tiene dos meses que se ha sentido triste y muy enojada principalmente en el ambiente familiar, ha dejado de salir con sus amigos y solo se siente cómoda con una amiga, ya no le gusta salir a patinar y se la pasa en el celular. Tiene un mes que no entrega tareas, duerme de día y en la noche tiene mucha dificultad para dormir, aún así, se siente cansada todo el tiempo. Desde hace un mes ha tenido el deseo de ya no despertar pero hace una semana pensó en el suicidio, esto la asustó y pidió ayuda a sus papás.

Martin de 32 años, refiere que ha tenido una vida feliz, tiene su negocio que marcha bien, esta casado y tiene un hijo. Desde hace cuatro meses se dio cuenta que ya no se emociona con nada, tiene que esforzarse mucho para levantarse de la cama, siente como si solo cerrara los ojos y ya fuera de día, ya no juega con su hijo, ha dejado de ver el futbol y series, evita ir a reuniones familiares y con amigos. Acude porque leyó en internet que esto que vive podría estar relacionado con la depresión.